La tensión entre las dos empleadas es palpable desde el primer segundo. La acusación de oler a colonia masculina añade un giro inesperado y picante a la trama. Me encanta cómo en (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto manejan estos malentendidos con tanta intensidad. La escena retrospectiva final al baño confirma que hay mucho más detrás de esa mirada esquiva. ¡Qué intriga!