La tensión entre las empleadas es insoportable. Valentina, con esa mirada de pánico, intenta defenderse mientras la otra la acusa de robar el reloj del director ejecutivo. La escena donde le ordenan apuñalarla con tijeras es brutal y muestra la crueldad del entorno. Me recuerda a los giros dramáticos de (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto, donde la lealtad se pone a prueba bajo presión extrema. ¡Qué final tan impactante con la llegada de la matriarca!