La tensión entre ellos es eléctrica, desde la pregunta sobre el reloj hasta las esposas rojas que revelan un lado oculto del director ejecutivo. La escena en la ducha es pura pasión desbordada, con agua cayendo mientras se besan como si el mundo se acabara. Me encanta cómo (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto maneja estos giros inesperados con tanto estilo y emoción. ¡No puedo dejar de verlos!