La tensión es insoportable cuando los pacientes acusan a la recién llegada. La confusión entre la realidad y la alucinación se siente en cada grito. Ver cómo la doctora intenta mantener el orden mientras todos señalan a la 'apuñaladora' es puro drama. Me recuerda a las escenas más intensas de (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto, donde nadie sabe en quién confiar. ¡Qué final tan impactante!