¡Qué tensión en esta escena de Adiós, mi esposa tentadora! La cara de la jefa al descubrir que Eva será la nueva directora de operaciones es impagable. Me encanta cómo Eva, tras diez años de trabajo duro, finalmente recibe su ascenso mientras la arrogante Sra. Morgan se queda sin palabras. El momento en que John revela la verdad y todos se dan cuenta del complot es puro drama de oficina elevado al máximo nivel. ¡Eva se merece esto y más!