¡Qué giro tan inesperado! Este chico travieso firma un contrato con sangre y termina desmayándose, pero la aparición de esa lámpara dorada lo cambia todo. Al despertar, su actitud es totalmente distinta, pasando del miedo a una confianza arrogante mientras devora esas pastillas mágicas. La escena de meditación con la pagoda flotante es visualmente impactante. Definitivamente, este estilo de fantasía y venganza me recuerda mucho a la trama de Morí y volví para matarlos. ¡No puedo esperar a ver qué hace con todo ese nuevo poder!