La tensión inicial entre el asesino y la diosa se disuelve en una comedia romántica inesperada. Ver cómo él pasa de querer matarla a leer un manual de seducción es hilarante. La química entre ambos es eléctrica, especialmente cuando ella usa magia para entregarle el libro. En Morí y volví para matarlos, este cambio de tono de thriller a romance cómico está ejecutado con un encanto visual impresionante y mucha diversión.