¡Qué entrada más brutal la del protagonista! Salir de la tumba con esa actitud y ese maquillaje oscuro es puro cine de venganza. La tensión entre las chicas y el anciano de pelo blanco crea un ambiente de misterio total. Ver cómo Morí y volví para matarlos se desarrolla con tanta energía visual hace que no puedas dejar de mirar. Los efectos de luz y el diseño de vestuario transportan a otro mundo.