La tensión en El mundo al filo del cuchillo es insoportable. Ver a Valerio Soto jurando rescatar a su madre mientras ella es torturada rompe el corazón. La escena del ritual mágico contrasta brutalmente con la crueldad del villano que promete destrozarlo. Ese final con la madre rogando que no vaya es un final con suspense perfecto que me tiene enganchada.