¡Qué tensión en El mundo al filo del cuchillo! Ver al Patriarca León enfrentarse a ese gigante despiadado es desgarrador. Aunque su hijo cae rápido, la determinación de León al saltar al ring muestra que el honor de los Soto no se rinde. La coreografía de espadas es brutal y realista, sin efectos baratos. Ese final con León en el suelo deja el corazón en un puño. ¿Podrá recuperar su gloria?