¡Qué tensión en este duelo! La provocación sobre la castración para usar el 'Corte Despiadado' fue demasiado para Valerio Soto. Ver cómo pasa de la confianza a la rabia ciega es brutal. La escena en El mundo al filo del cuchillo donde el protagonista esquiva el ataque con esa sonrisa burlona me tiene enganchado. La dinámica de maestro y discípulo está totalmente rota y ahora solo queda sangre.