¡Qué tensión en El mundo al filo del cuchillo! Ver a Valerio, un simple carnicero, humillar a los discípulos de la secta Soto con su técnica brutal es increíblemente satisfactorio. La escena donde César recibe consejos de su maestro solo para ser superado por la intuición de Valerio muestra que el talento real no necesita linaje. La coreografía de espadas es fluida y la mirada de desprecio de Valerio al final es épica. Definitivamente quiero ver más de esta batalla en la app netshort.