¡Qué tensión en esta escena de El mundo al filo del cuchillo! El joven con bufanda verde intenta impresionar cortando la piedra, pero su arrogancia es insoportable. Sin embargo, la verdadera sorpresa llega cuando el protagonista saca su cuchillo de carnicero. La forma en que desprecia el arma del rival y luego la clava con tanta facilidad es brutal. La expresión de incredulidad de los espectadores lo dice todo. Definitivamente, no subestimes al maestro oculto. ¡Qué satisfacción ver caer al engreído!