¡Qué satisfacción ver cómo el protagonista se quita la máscara! La escena en el concesionario es pura adrenalina: de ser ignorado a comprar todo el local en segundos. La cara de incredulidad de Isabella y la desesperación del antagonista en traje rosa no tienen precio. Me encanta cómo (Doblado) Me quedo con todas maneja la tensión, pasando de la humillación al poder absoluto mientras la seguridad saca a los molestos. El sistema de puntos de atracción añade un toque moderno muy adictivo. ¡Quiero ver más de esta justicia poética!