¡Qué tensión! Ver cómo el esposo defiende a su mujer con esa frialdad calculadora es adictivo. La escena donde compra la empresa en cinco minutos demuestra un poder absoluto. Me encanta el giro de guion en (Doblado) Me quedo con todas, donde la arrogancia del antagonista se desmorona al recibir esa llamada. La actuación de Ricardo Navarro transmitiendo pánico es magistral.