La tensión entre las dos creadoras de contenido es palpable, pero el giro con el millonario lo cambia todo. Ver cómo Luna Vargas se niega al castigo y luego el sistema de reembolso x100 entra en acción es pura adrenalina. La escena donde él confirma que funciona y lamenta el límite diario es icónica. En (Doblado) Me quedo con todas, la dinámica de poder cambia radicalmente cuando el dinero habla. ¡Qué final tan satisfactorio!