La tensión entre Damian y Camila es palpable desde el primer segundo. Él calcula cada movimiento como si fuera una partida de ajedrez, mientras ella intenta descifrar sus intenciones. La escena del club nocturno añade un giro inesperado, mostrando que Damian no solo juega en la oficina. En (Doblado) Me quedo con todas, los personajes son tan complejos que te hacen cuestionar quién es realmente el villano. ¡No puedo esperar al próximo episodio!