Ver a Esteban ofrecer a su propia hija Renata como moneda de cambio me dejó helada. La escena donde Marco Lobo se ríe mientras Rosa Benítez grita '¡No estoy de acuerdo!' es puro fuego dramático. No esperaba que en (Doblado) Me quedo con todas llegaran a niveles tan bajos de desesperación familiar. El contraste entre la elegancia del magnate y la crudeza del padre endeudado crea una tensión insoportable. ¿Hasta dónde puede llegar un padre por salvarse? Esta serie no tiene piedad con sus personajes ni con nosotros los espectadores.