La tensión en el convertible es palpable. Ver cómo ella ofrece todo por gratitud y él solo busca ese último punto de atracción es fascinante. La escena del beso no fue romántica, fue una transacción calculada para completar la barra de progreso. Damian sabe exactamente lo que hace. Si te gustan los dramas donde el amor es un juego de estrategia, (Doblado) Me quedo con todas es imperdible. Ese final con él solo en el coche deja un sabor agridulce perfecto.