Ver a Hamilton renunciar a su imperio por amor es de esas escenas que te dejan sin aliento. La tensión con los periodistas y luego la ternura en casa crean un contraste perfecto. En El millonario fugitivo se convierte en mi esposo, cada mirada y gesto cuenta una historia de libertad emocional. Me encantó cómo la química entre ellos transforma el drama en esperanza