Liana recibe una invitación inesperada de manos del Sr. Warner, y su reacción es pura tensión contenida. Se nota que esta fiesta en el Hotel Hamilton no es solo una celebración, sino un campo de batalla emocional. Jacob debe estar allí, y ella lo sabe. La mirada de Liana al sostener la tarjeta dice más que mil palabras: esperanza, miedo y determinación. En El millonario fugitivo se convierte en mi esposo, cada gesto cuenta una historia. ¡No puedo esperar a ver qué pasa cuando llegue a la fiesta!