La tensión entre la madre y su hijo es insoportable. Ella quiere controlar su vida por contratos familiares, pero él ya eligió a Liana como esposa. La escena donde él defiende a su mujer con firmeza mientras ella exige el divorcio es puro drama. En El millonario fugitivo se convierte en mi esposo, los conflictos familiares son el verdadero villano. ¡Qué ganas de ver cómo Liana planta cara!