Ver a él cubriéndole los ojos y guiándola con tanta ternura me derritió. La revelación del pastel y los globos fue un golpe emocional directo. Ella confesando que nunca celebró su cumpleaños por ser huérfana rompió mi corazón, pero la sonrisa final lo arregló todo. En El millonario fugitivo se convierte en mi esposo, estos detalles de intimidad y cuidado mutuo son los que realmente enganchan. La química entre ellos es innegable y la atmósfera romántica está perfectamente lograda.