La escena inicial con la amenaza de destruir el negocio familiar establece un tono dramático perfecto. La reacción de Liana al ser expulsada y la posterior intervención del esposo muestran una jerarquía de poder clara. Me encanta cómo en El millonario fugitivo se convierte en mi esposo manejan estos malentendidos con tanta intensidad. La revelación final de la empleada asiática deja el conflicto abierto de manera magistral.