La tensión en esta escena de ¿La sustituya de quién? es insoportable. Ver cómo el protagonista busca desesperadamente las pertenencias de Vale mientras la abuela ordena tirarlas rompe el corazón. El momento en que encuentra la caja y descubre el diario y las fotos revela un amor profundo y doloroso. La actuación transmite una nostalgia que te atrapa desde el primer segundo.