¡Qué tensión más brutal en esta escena de ¿La sustituya de quién?! La novia, con el vestido impecable, pasa del grito desesperado a amenazar con un cuchillo en el cuello de Marco Fuentes. Él, lejos de asustarse, sonríe y dice que morir por su mano es un placer. La química entre ellos es eléctrica y peligrosa. El veneno, el antídoto, los siete días... todo huele a tragedia romántica. No puedo dejar de ver cómo ella tiembla pero no retrocede, y él la mira como si ya estuviera enamorado de su furia. Escena perfecta para maratonear en la aplicación netshort.