La tensión en esta escena es insoportable. Ver a la joven cuidar con tanto amor a la anciana mientras la otra mujer observa con celos desde la puerta crea un drama fascinante. La llegada del hombre en traje añade más misterio a la situación. En Del barro salió la reina, cada mirada cuenta una historia de secretos familiares y lealtades divididas que te dejan pegado a la pantalla.