La tensión en esta escena de Del barro salió la reina es palpable. La chica en pijama parece devastada, mientras su amiga con el vestido morado intenta consolarla con una mirada llena de preocupación. No hacen falta palabras para entender que algo grave ha ocurrido. La actuación transmite una tristeza profunda y real, haciendo que el espectador se sienta parte de este momento íntimo y doloroso. Una escena muy bien lograda que engancha desde el primer segundo.