La tensión en la tienda de trajes es insoportable. Ver a la novia salir con ese vestido precioso y luego ser rechazada de esa manera duele en el alma. La expresión de dolor de ella contrasta con la frialdad de él, creando un drama perfecto. En Del barro salió la reina, cada mirada cuenta una historia de traición y orgullo herido. La escena final con ese brillo mágico sugiere que su destino está lejos de terminar aquí. ¡Qué ganas de saber qué pasa después!