Ver a la protagonista despertar con ese dolor de cabeza y descubrir la nota fue un golpe de realidad brutal. La transición entre su confusión y esos recuerdos borrosos con Zhang Shichen crea una tensión increíble. En Del barro salió la reina, cada detalle cuenta, desde la nota azul hasta esa llamada perdida que lo cambia todo. La actuación transmite perfectamente esa mezcla de pánico y nostalgia que te deja pegado a la pantalla esperando saber qué pasó realmente anoche.