La tensión en el pasillo es insoportable. Ver cómo el hombre de traje marrón pasa de la arrogancia a suplicar de rodillas es un giro brutal. La evidencia en el teléfono no deja lugar a dudas y la expresión fría del protagonista en el traje a rayas es escalofriante. Esta escena de Del barro salió la reina demuestra que la justicia llega cuando menos lo esperas. La actriz parece atrapada en medio del caos, añadiendo más drama a la situación. ¡Qué final tan impactante!