¡Qué tensión! Ver a la chica correr con el megáfono mientras el guardia la persigue por el vestíbulo fue hilarante y dramático a la vez. La llegada del coche de lujo y la aparición del hombre en traje añaden un giro inesperado que deja con la boca abierta. En Del barro salió la reina, cada escena está llena de emoción y sorpresas. La química entre los personajes y el ritmo acelerado hacen que no puedas dejar de mirar. ¡Una joya de corto que engancha desde el primer segundo!