Ver a la gerente Ruan Baizhu enfrentando a su equipo con tanta firmeza y luego recibir esa llamada inesperada fue un giro brillante. La tensión en el vestíbulo se siente real, y su interacción con la anciana en vestido amarillo añade una capa emocional que no esperaba. En Del barro salió la reina, cada mirada cuenta una historia de poder y vulnerabilidad. Me encantó cómo cambió su expresión al colgar el teléfono: de autoridad a preocupación genuina. ¡Quiero saber qué pasó en esa llamada!