La tensión entre los personajes es palpable desde el primer segundo. Ver a Liu Sheng en esa mansión de lujo mientras ignora una llamada crea un misterio intrigante. La transición a la clínica con ese efecto de chispas sugiere un cambio de realidad o un recuerdo traumático. En Del barro salió la reina, la química entre el protagonista de traje y la chica de blanco promete mucho drama. ¡No puedo esperar al siguiente episodio para ver qué sucede realmente!