La tensión en esta escena es palpable mientras ella entra sigilosamente en la habitación. La iluminación azulada y el silencio crean una atmósfera de misterio perfecto para Del barro salió la reina. Verla buscar esos bocetos en el cajón mientras la otra duerme genera una intriga enorme sobre la traición que se está cocinando. Los detalles de la ropa y la expresión de culpa mezclada con determinación hacen que no pueda dejar de mirar. Es ese tipo de momento donde sabes que todo está a punto de cambiar.