¡Qué tensión en este episodio de Mi novio es un hombre lobo! La escena en el vestíbulo del hotel es pura dinamita. Ver cómo Nico Vega enfrenta a su familia con pruebas de un atropello intencional es desgarrador. La expresión de dolor en el rostro de la novia al leer los documentos rompe el corazón. Es increíble cómo un momento de celebración se transforma en una confrontación brutal por la verdad y la justicia. La actuación de todos es impecable, transmitiendo rabia y desesperación a partes iguales.