La tensión en el vestíbulo del hotel es palpable desde el primer segundo. La chica con la diadema apunta con furia, mientras el hombre del traje gris intenta mediar sin éxito. Me recuerda a esa escena de Mi novio es un hombre lobo donde todo explota en público. El calvo con ceja pintada añade un toque de misterio, ¿será el verdadero villano? La mirada de la chica al final lo dice todo: esto no ha hecho más que comenzar.