¡Qué tensión en el escenario! La mujer de verde parece tener un as bajo la manga y la expresión de la chica del vestido negro es de puro pánico. Cuando revelan esa foto del hombre lobo, el ambiente se vuelve eléctrico. Me encanta cómo Mi novio es un hombre lobo maneja estos giros dramáticos sin perder la elegancia visual. Cada mirada y gesto cuenta una historia de traición y secretos ocultos.