Ver a la chica afeitando al chico con orejas de lobo es una mezcla de ternura y tensión que no puedo explicar. La escena en la clínica y la posterior confesión en la calle muestran una química increíble entre ellos. En Mi novio es un hombre lobo, los detalles como el pañuelo rojo y la mirada cómplice hacen que te enamores de la historia. ¡Es imposible no sonreír!