La tensión en el vestíbulo es insoportable. Clara Mena llega con una elegancia que desarma a todos, mientras la mujer de blanco lucha por contener sus lágrimas. La escena donde el joven la consuela con tanta ternura me rompió el corazón. Es increíble cómo una simple mirada puede decir tanto sobre el dolor y la esperanza. Este momento de Mi novio es un hombre lobo captura perfectamente la complejidad de las relaciones humanas y los secretos que guardamos. La actuación de todos es simplemente brillante.