La transición de escena es brutal: de uniformes rosas en un pasillo clínico a una mansión llena de regalos. La tensión entre las enfermeras al inicio contrasta con la alegría de la chica al descubrir la sorpresa. Ver a Siempre fui la abandonada en netshort me tiene enganchada; los giros dramáticos y las expresiones faciales dicen más que mil palabras. ¡Qué final tan emotivo!