La tensión en esta escena de Siempre fui la abandonada es insoportable. Ver la expresión de incredulidad del chico mientras la mujer lee el certificado de defunción me dejó helada. La enfermera entrando con el bebé envuelto en sangre añade un nivel de drama que no esperaba. Los detalles como el cinturón dorado y la bata médica dan realismo a la situación. Me encanta cómo cada personaje reacciona de forma distinta al mismo impacto. Definitivamente una de las mejores escenas que he visto en la aplicación netshort.