¡Qué tensión entre Mordecai y Lilith! Ver cómo él intenta dominarla con su magia y ella resiste con esa mirada de 'Ojo de la Verdad' es brutal. La revelación de que él es un íncubo murciélago cambia todo el juego. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos, la química es peligrosa pero adictiva. Ese final donde ella ve su verdadera cara detrás de la máscara... ¡me dejó sin aliento!