La escena donde Jared enfrenta a los demonios para salvar a Lilith es desgarradora. Su transformación en serpiente gigante muestra un poder oculto que nadie esperaba. El momento en que Lilith es devorada y él la sostiene llorando rompe el corazón. La pureza del alma de ella contrasta con la oscuridad del inframundo. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos, este sacrificio define su amor verdadero.