Ver a la reina llorar al descubrir que Lilith es su verdadera hija me rompió el corazón. La tensión entre las hermanas y la falsa princesa azul crea un drama digno de (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos. La actuación de Lilith al reclamar su lugar es brutal y necesaria. ¡Qué final tan impactante!