¡Qué intensidad! Ver a Cerberus desatado con esas llamas y la batalla épica contra las flechas me dejó sin aliento. La conexión emocional entre Ama y su demonio es tan fuerte que duele. Cuando ella lo calma con magia rosa, sentí que el corazón se me encogía. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos, la química entre los protagonistas es explosiva. Ese beso final bajo el atardecer, con la armadura tirada en la arena, es el cierre perfecto para una escena llena de dolor y amor.