¡Qué tensión más deliciosa! Ver a Jared pasar de villano calculador a un enamorado obsesivo es un viaje emocional brutal. La escena donde abraza a Lilith mientras confiesa que ella no era parte del plan me dejó sin aliento. Su transformación de depredador a protector es fascinante. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos, la química entre ellos es eléctrica y peligrosa.