Ver a Lilith Brian montar al Sabueso Infernal con tanta confianza es impresionante, pero lo que realmente me atrapó fue la conexión emocional entre ella y Cerberus. La escena donde él promete no traicionarla nunca me hizo sentir escalofríos. La animación de las llamas y la expresión de los tres cabezas muestran una lealtad inquebrantable. Además, la revelación sobre Vivian añade un giro intrigante que deja con ganas de más. Definitivamente, (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos tiene una narrativa visual que engancha desde el primer segundo.