¡Qué tensión en ese beso entre Mordecai y la duquesa! La escena no solo es romántica, sino que revela un giro inesperado: el odio y el amor están a un paso. Me encantó cómo (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos maneja la dualidad emocional con tanta elegancia. Los guardias, la luna, el collar de frenesí… todo suma para crear un clima de peligro y deseo. ¡No puedo esperar a ver qué sigue!