¡Qué tensión más brutal! La apuesta entre Lilith Brian y la general de armadura negra es de infarto. Me encanta cómo Lilith, con su corona y ese perro infernal, acepta el reto sabiendo que podría perder sus demonios. La escena donde la mensajera llega herida gritando que la línea no aguantará más pone los pelos de punta. Ver a Lilith tomar la mano de Cerberus y salir decidida a combatir demuestra que es una Ama dominante de verdad. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos la lealtad y el sacrificio se sienten reales, no es solo magia, es corazón en juego.